Cuánto expresan juntos: pecho y mirada
Las diferentes miradas acompañadas del pecho:
La mirada sincera, el pecho pequeño y perfecto.
Los pectorales del hombre, la mirada posada en el infinito.
La mirada desnuda, los pechos cogidos con las manos.
La mirada de frente, el pecho de lado.
El pecho oculto, la mirada segura y de frente.
El pecho descubierto y la mirada desafiante, penetrante
El pecho es mi secreto, mi espacio donde guardo mis recuerdos, emociones y mis presentimientos. Tengo dos pechos, uno está cerca de mi corazón, el otro cerca de mi razón.
Si pierdo un pecho, pierdo mi flor; pero no me gustaría perder mi mujer. Sé que las mujeres somos valientes y mucho.
Las mujeres todas somos bellas con pechos, con menos pechos.
Los hombres son bellos, los hombres que tienen corazones y pezones, igual que las mujeres. Los hombres que debajo de estos tienen corazón y usan la razón, igual que las mujeres. Y las mujeres igual que esos hombres que aman y sufren por los mismos motivos.
Me recuerda la pena de la enfermedad que duele y te corta un pecho como arrancamos una hoja de un árbol, una flor de su tallo.
Me duele también las personas que no saben cuidar, que muerden una manzana y la tiran a medias. Me duelen los abusos del que abusa de su fuerza y toma lo que no es suyo. No creo que una chica bella, jovencita con su pechito que comienza a abombarse pueda ser una provocación. Para mi no deja de ser tan injusto, tan cruel que el hombre egoísta, el que no usa su corazón, ni sus pechos, ni la razón pueda hacerle daño.
El pecho es una caricia, suave, generosa, tremendamente generosa y altruista. Es un fruto que se abre para alimentar con su zumo de amor, maternidad.
Senos, aureolas, corazones dentro del pecho.
Corazones más grandes que sus pechos o pechos más pequeños que el propio corazón. Mujeres que tienen lágrimas en sus pechos y lunares que nacen desde los pezones. Mujeres con sonrisas en sus escotes que saben seducir y mujeres con sonrisas a medias que luchan por encontrar la felicidad.
No es lo mismo acariciar que arañar. Por eso trato de comprender que delicado es cuidar nuestra flor. Y que frágil son sus pétalos que se pueden desmoronar al mínimo maltrato, injusticia, enfermedad, y caer como los pétalos rojos de una amapola, de uno en uno, o todos.
El Pecho y La Mirada- Valentina.
El Pecho y La mirada- Andigoni.
El Pecho y La Mirada-Claudia.
El Pecho y La Mirada-Raquel.
EL Pecho y La Mirada-Hugo.
EL Pecho y La Mirada-Karen.
EL Pecho y La mirada-Marta.